No entiendo el arte contemporáneo (y tu tampoco), ¿o me vas a decir que sí? Pues explícame como no hace tanto tiempo una señora que se disponía a limpiar una sala de un museo, en este caso el museo Bolzano de Milán limpió por error una obra de arte.

Los hechos sucedieron al mandar limpiar la sala donde había tenido la presentación de un libro y confundirse con la sala donde se exponía la obra denominada “¿Dónde vamos a bailar esta noche?” que constaba de una serie de botellas de champan, confetis y desperdicios, habituales en cualquier fiesta. O explícame por que la caca en lata de autor se considera arte y se vende a precios caros como es el caso del artista Piero Manzoni que vendió la obra denominada “Mierda del artista” ejemplar número 69 de los 90 que firmó en 275.000 euros en una subasta de Milán jactándose que el precio por la que fue vendida era el equivalente a la cotización del oro en ese día.
Otro limpiador tiró por error obras de arte contemporáneas destinadas a ser parte de una exposición en el sur de Italia.
Se tiraron obras hechas de periódicos y cartón, y pedazos de galletas esparcidos por el piso como parte de la exhibición de Sala Murat.
Lorenzo Roca, de la empresa de limpieza Chiarissima, dijo que la limpiadora no identificada estaba «haciendo su trabajo».
Agregó que el seguro de su empresa cubriría el valor del arte, estimado en alrededor de 10,000 euros.
¿Conoces la fotografía de una patata que según su creador nos habla de nuestra relación como individuos y se vendió por valor de un millón de euros?

Estos casos que he mencionado y otros que han existido, hacen pensar si ¿Nos hemos vuelto locos de remate en cuanto a la evolución del arte y más concretamente al arte contemporáneo?, ¿acaso no estamos siendo manipulados de alguna manera para fomentar estructuras de negocio con respecto al arte y sus derivados? Estas y otras muchas preguntas surgen cuando la gente normal visita ciertas exposiciones y museos. ¿O me vas a decir que no?, que todo tiene lógica y es arte. Pues a bien seguro alguien te dirá que el arte aunque feo es arte y aunque no guste, es arte y además utilizará un montón de expresiones para argumentar la obra que lejos de quedarte perplejo por la verborrea utilizada, que aunque culta, aburre, te irás con al menos dos dudas, la primera: ¿qué es lo que te ha dicho? y la segunda: ¿eres un inculto en esas lides?.
Vayamos al grano: bajo mi humilde punto de vista, si me tienes que explicar la obra de arte, no te lo compro, puedes argumentarme ciertos aspectos del arte contemporáneo, conceptual, cubista etc., para ponerme en tesitura, pero a la hora de argumentar la obra, ¡quietos parados!, no hablamos de la técnica utilizada, ni de los materiales, tan solo de la obra en sí. Debo de entenderla por mí mismo, me tiene que decir algo, me tiene que despertar algún sentimiento, encontrado o no, aunque su significado sea distinto del que quiso dar el artista. O también me vas a decir que todos los críticos de arte (ese es otro tema para más adelante), coinciden? ¡Ja!, ¡Que tú te la has creído!, para entender el arte, primero tienes que tener una amplitud de conocimientos bastante extensos, conocer la época en donde se realizaron, al artista en cuestión, la técnica, entre otros muchos. No deberás caer en la trampa de la cotización de la obra que reza que cuanto más cara más sublime, pues el arte no tiene precio. De hecho muchos artistas considerados genios de la pintura y escultura murieron pobres en su época. Tampoco deberás dejarte llevar por subastas con nombres muy conocidos, pues entrarías en el mundo del “merchandaising” al que nos tienen habituados.
Pregúntate quien decide si un artista es bueno y quien le da a conocer, pregúntate por qué los artistas que destacan en la place de Monmartre, el barrio de los pintores más bohemio de París, o en cualquier otro sitio del mundo y que dedican el mayor tiempo a crear obras no llegan a ese estatus otorgado por alguien o por algún medio.
La inmensa mayoría de los mortales solo pueden acceder a ciertas obras de arte contemporáneo mediante su exposición en galerías y museos, y lejos están de poder adquirir alguna de ellas, por lo que si le sumas el no entendimiento de la obra llegarás a la conclusión que la distorsión que se está produciendo en el arte sobrepasa de alguna manera el conocimiento.
Ahora existen pruebas al respecto de la obra de Marcel Duchamp, un orinal firmado con seudónimo que tituló Fuente y que constituye uno de los iconos más significativos del arte del siglo XX, parece ser que no es obra suya y forma parte de un entramado de la época. Te remito al artículo publicado en BBC News para que si tienes tiempo te ilustres al respecto.
Ahora bien, después de estos bosquejos respecto al arte contemporáneo, dime sinceramente: ¿Entiendes el arte contemporáneo?
Comentarios recientes